Te propongo cerrar los ojos
y volar por lo desconocido.
Que borres todo lo vivido
y que vuelvas a nacer junto a mi.
Te propongo escaparnos
de esta vida cotidiana,
que dejes todo lo que tienes
y que empieces una nueva
causa para vivir.
Te propongo desnudarnos
en el bismo de lo prohivido,
desojar las caricias de
los cuerpos hambrientos
de dos amantes,
socorrer las almas melancólicas
con un suspiro inspirador.
Te propongo encontrarnos
en la plenitud del deseo,
madurar el fuego del erotismo,
estimularnos con besos
que son callados,
que no se escuchan
ni se sienten.
Te propongo arrancar los silencios,
ser tu naturaleza
ser centro de tu odio,
de tu admiración, de tu excitación.
Ensuciarnos con el calor de los roces,
apretar los labios con el engaño
de creenos uno para el otro.
Te propongo serte fiel
a la hora de sofocarnos
con los gritos de la noche,
caernos en la tentación del tacto,
dominarnos como fieras
a punto de deborar a sus presas.
Te propongo no reconocernos
cuando nos vemos;
callar todo y concretar
lo que ambos queremos hacer
desde el primer día que nos vimos.
